[ad_1]

Durante el proceso de casting de la muy esperada adaptación cinematográfica del musical «Los Miserables», Taylor Swift aprovechó la oportunidad de ir a Londres para una prueba de pantalla con uno de sus actores favoritos, Eddie Redmayne. Sin embargo, People informa que la esperada audición simple de Swift resultó ser mucho más complicada. «Cuando llegué allí, me pusieron un traje completo de erizo de la calle del siglo XIX y me dijeron que me iban a pintar los dientes de marrón y yo dije: ‘Vas a hacer eso después de conocer a Eddie Redmayne, ¿verdad?’», recordó. Seguramente, ese no es el mejor look cuando estás a punto de conocer a uno de tus actores favoritos.
Cuando Swift finalmente llegó a su prueba de pantalla con Redmayne, vestía todo el equipo del siglo XIX, con los dientes sucios. «Cuando conocí a Eddie no abrí la boca para hablar», relató. En cuanto al propio Redmayne, quien también fue invitado en este segmento del «Graham Norton Show», el momento de contacto cercano fue algo que tampoco había anticipado. «Mi recuerdo abrumador de eso es que acababa de estar en Pizza Express antes y había comido algunas bolas de masa de ajo», recordó. «Nos tenían tirados en el suelo, como cantándonos cosas dulces y todo lo que sabía es que tenía aliento a ajo».
Bueno, es seguro decir que estos dos factores de distracción probablemente mataron a cualquier posible director de química que Tom Hooper y los productores estuvieran buscando. Al final, Samantha Barks fue elegida para el papel de Éponine, y Swift se quedó con una historia divertida que contar.
[ad_2]

Deja una respuesta