
El objetivo de Ionity
El objetivo primordial de esta joint venture es crear una red de cargadores ultrarrápidos compatibles con la mayoría de los coches eléctricos y que permitan que los desplazamientos de largas distancias con este tipo de vehículos sean posibles.
Con una capacidad de hasta 350 kW por cada estación de carga, la red utiliza el estándar europeo CCS (Sistema de Carga Combinada, en sus siglas en inglés), que permite reducir de forma significativa los tiempos de recarga en comparación con los sistemas actuales. Es decir: cualquier coche eléctrico dotado del sistema CCS (el más común en Europa, y el que usan la mayoría de las marcas) podrá recargarse en las estaciones de Ionity. Se estima que el tiempo de recarga será de 10-15 minutos. Esto, unido a que casi cualquier coche podrá usar estas electrolineras, hace que los coches eléctricos sean más atractivos para los usuarios.
A lo largo del año 2017, Ionity ya instaló de 20 estaciones de carga en Alemania, Austria y Noruega, separadas por intervalos de 120 km, y las puso en marcha en colaboración con Tank & Rast, Circle K y OMV. Su objetivo es que el año que viene haya 400 estaciones de recarga Ionity distribuidas por toda Europa.
Este artículo fue publicado en Autobild.es.

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