
La mejor forma de ahorrar en luz, es consumir menos
Si queremos reducir el recibo de la luz, parece lógico consumir menos. Usar menos el horno, el aire acondicionado, la estufa y otros electrodomésticos que consumen mucho.
Efectivamente, así vas a reducir la factura, pero no es la forma más eficaz de hacerlo. La mejor forma de ahorrar luz es reduciendo la potencia contratada.
La potencia contratada es la potencia máxima de luz que podemos consumir al mismo tiempo. Tiene un coste fijo al mes que es siempre el mismo, y en algunos casos puede suponer hasta el 40% de la factura.
Si reduces la potencia contratada no podrás poner muchos electrodomésticos potentes al mismo tiempo porque saltarán los plomos, pero reducirás este pago fijo y bajará la factura de la luz entre 10 y un 25% de golpe.
A mayor eficiencia energética, más ahorro
La eficiencia energética es la capacidad de un electrodoméstico de cumplir con su propósito con el mínimo consumo de energía posible.
De peor a mejor existe la eficiencia D,C,B, A, A++, A+++, etc.
Mucha gente piensa que usando un electrodoméstico A+++ ahorra más que si tiene otro que es B, y en teoría es así… pero depende del uso que le demos. Si tienes una lavadora A+++ pero usas ciclos con altas temperaturas, consumirás más que una lavadora B con ciclos fríos y un mejor detergente, que lava en frío.
Incluso el tipo de lavadora afecta. Las de carga frontal suelen consumir menos, y centrifugan mejor.
El uso que le demos es, casi siempre, la razón de que un electrodoméstico consuma más o menos.
Gasta menos dejar la luz dada que apagarla y encenderla
Este mito sobre la factura de la luz es uno de los más populares, y también uno de los más antiguos. Y aquí reside su talón de Aquiles.
Hace años, cuando utilizábamos las clásicas bombillas de filamento, este mito era cierto. Las bombillas de filamento necesitaban calentarse para iluminar, y eso proceso consumía bastante. Era mejor dejarlas encendidas en lugar de apagarlas y encenderlas muchas veces.
Un mito que sigue siendo cierto, aunque en menor medida, con las bombillas fluorescentes de bajo consumo que aún seguimos utilizado. Pero ya no se aplica con las bombillas LED.
Las luces LED funciona de manera diferente. Si te fijas, se encienden al instante y enseguida alcanzan su máxima potencia. No necesitan un par de minutos para funcionar al máximo como las bombillas tradicionales.
Además, si son de calidad duran mucho más que las fluorescentes o de filamento.
Por tanto, si usas bombillas LED apaga la luz cuando no la uses. Encenderla y apagarla muchas veces no supone un mayor consumo.

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