Matthew Whitaker nació con una retinopatía que generó su ceguera. Desde su niñez sus padres estimularon su amor por la música: hoy es un pianista extraordinario.
Con 18 años, su cerebro es estudiado por científicos estadounidenses con el fin de analizar su funcionamiento.
¿Qué descubrieron? Que cuando Whitaker escucha música su corteza visual se activa. Esta región, pese a no poder utilizarla para la vista, le ayuda a percibir la música.

Desde los tres años Whitaker toca, cuenta su padre Moses. “Tocaba 'Estrellita, dónde estás' y lo hacía con ambas manos ”, rememoró Moses en una entrevista con 60 Minutos.
Ya con nueve años pasó del teclado Yamaha al órgano Hammond B3. A los once comenzó a realizar giras por varias partes del mundo. En 2019 formó parte del Festival de Jazz de Nueva Orleans.
La estela de genios musicales invidentes como Ray Charles y Stevie Wonder en Estados Unidos es seguida por Whitaker.

Deja una respuesta