
Una vez que tenemos Linux en nuestro ordenador debemos realizar ciertos pasos preliminares, antes de ponernos de forma definitiva a funcionar con el sistema operativo, que nos van a ayudar a tener todo mucho mejor preparado para su funcionamiento.
Cuando acabamos de instalar Linux en nuestro ordenador debemos dar ciertos pasos, configurar ciertas partes del sistema operativo, tal y como hemos hecho cada vez que instalamos Windows.
Hay ciertas opciones que resultan primordiales y que debemos tener claras para conseguir que todo funcione de mejor manera desde el principio.
Aunque existen muchas distribuciones, y muchas de ellas realmente conseguidas, nosotros nos vamos a basar en la más conocida como Ubuntu, aunque más adelante hablaremos de algunas otras posibilidades que tenemos para instalar Linux en el ordenador.
De todas las formas, estos pasos te van a servir para cualquier otra distribución, por lo que es una información muy valiosa y unas configuraciones interesantes que no se nos pueden olvidar realizar.
Índice de contenidos:
debemos tener internet
Como es evidente de las primeras cosas que debemos hacer al tener Linux recién instalado es conectarlo a Internet. Como bien sabes existen dos formas, una por ethernet (es decir, por cable) y otra a través del Wifi que emite nuestro enrutador.
Pues bien, si utilizamos cable no habrá nada más que hacer, puesto que el propio sistema ya reconocerá la conexión a Internet.
Si nos cambiaron por el WiFi debemos pulsar en los iconos que hay en la parte superior derecha de la pantalla, seleccionado en el momento que lo veamos en Inalámbrica no conectada. Justo en eses momento aparecerán debajo de varias opciones, aunque nosotros debemos pulsar en Seleccionar rojo.
En ese momento todo será muy fácil, es decir, pulsamos en el nombre que pongamos nuestra red, introducimos la contraseña y pulsamos en conectar. Así de fácil.
Los conductores al dia
Como ocurre en cualquier sistema operativo tener los controladores y los códecs a la última hará que todo funcione de mejor manera.
Aunque Ubuntu tiene su propio sistema para detectar todos los controladores necesarios, está bien echar una ojeada por si podemos actualizarlos aún más.
Para ello lo primero que tenemos que hacer es pulsar Software y actualizaciones. En el momento en el que se abra la ventana debemos ir a la pestaña controladores adicionales.
Si lo que queremos es utilizar un controlador del fabricante y no el estándar que pone Ubuntu, debemos elegir el control de la lista y pulsar en Aplicar cambios. Entre las opciones que salen debemos elegir aquel que pongamos probado.
Una vez hemos escrito nuestra contraseña y el sistema ha verificado que somos nosotros, veremos cómo se iniciará a descargarse el controlador, para posteriormente instalarlo. Cuando haya terminado, aunque nos los dice, nunca olvides reiniciar el ordenador.
Actualizar el sistema
Ahora lo que debemos hacer es buscar actualizaciones del sistema, algo que siempre es bueno, puesto que van corrigiendo errores, momentos donde haya falta de rendimiento o mejoras para que el sistema.
Para conseguir instalar estas actualizaciones debemos pulsar en el lanzador de aplicaciones que esta en la esquina inferior izquierda.
Entonces veremos como aparecen todas las aplicaciones que tenemos instaladas. Debemos buscar el icono que pone Actualización de Software o algo parecido si tu distro no es Ubuntu.
En ese momento veremos un letrero donde ponemos Comprobando actualizaciones. Si encuentra alguna verás como te va a permitir ver los Detalles de las actualizaciones, además de tener 3 botones como Configuración, Recordármelo más tarde e Instalar ahora, lugar donde debemos pulsar.
Después de introducir nuestra contraseña comenzar la instalación de la nueva versión del sistema, indicando si hace falta reiniciar el ordenador.
Ver e instalar nuevas aplicaciones
Como ocurre en cualquier sistema operativo, cualquier distribución que elijamos va a tener aplicaciones preinstaladas. Algunas que verdaderamente merecen la pena y otras que simplemente están ahí por acuerdos entre ambas partes.
La normal es tener un navegador, una suite tipo Office, algún programa para reproducir fotos o vídeos ya partir de ahí, ya surgió de la propia distribución, si viene más o menos completa o si tiene muchos acuerdos con empresas de software y nos llenan de este tipo de aplicaciones.
Lo mejor es ir probando todo aquello que nos trae para saber si verdaderamente tiene valor para nosotros o no
Si queremos instalar alguna aplicación que echamos en falta varias formas de hacerlo:
- Tienda de aplicaciones: la primera es la de abrir la tienda de aplicaciones de la distribución que tengamos instalada. Aquí no hay ningún secreto, ya que funcionan como cualquier tienda de este tipo que hay en otros sistemas.
- instalador: otra forma es descargarse un instalador desde una web, aconsejando que siempre sea la original o de mucha confianza. El archivo ejecutable de las distribuciones basadas en Debian es .deb y con solo hacer un doble clic ya se instalará una vez descargado.
- Por comando: el tercer método es utilizando un comenzado (en Ubuntu es sudo apt.get install + el nombre de la app), algo que está muy extendido en foros y cosas así.
Las mejores distribuciones de Linux
Una vez que hemos visto lo que debemos hacer al iniciarnos en Linux, es el momento de conocer cuáles son las distros más usadas y las más famosas para que puedas elegir cuál de ellas es la que más te conviene o quieres instalar.
Los pasos anteriores son prácticamente iguales en todas las distribuciones por lo que una vez contados, los podrán llevar a cabo en la que bajéis ya partir de ahí ya os quedarán a vosotros descubrir más a fondo como es el sistema operativo.
- ubuntu: como ya te hemos contado es la más extendida y la más empleada por la mayoría de las personas que tiene Linux, lo que significa también que es la más famosa. Ubuntu tiene distintas versiones aunque hay aplicaciones como Firefox, Thundebird, LibreOffice, VLC o Steam que no faltan.
- Menta de Linux: Prácticamente a la par encontramos un Linux Mint. En los últimos tiempos se ha acercado tanto a Ubuntu que incluso hay muchos que afirman que ya la ha superado. Lo cierto es que tienen una pelea férrea por cuál es la más extendida. Tanto el funcionamiento como el diseño son realmente buenos.
- Fedora: lo mejor de Fedora es que hay tres opciones diferenciadas como son la que se dedica al servidor otra orientada hacia la nube y una tercera que funciona como estación de trabajo. Una de las grandes ventajas de esta distro es sus más que frecuentes actualizaciones.
- Debian: está entre nosotros desde 1996 y es en la que se basan tanto Ubuntu como Mint. Pese a ser tan antigua sigue siendo una referencia sobre todo si queremos orientarnos a estaciones de trabajo y servidores.
- zorin: es una de las distribuciones que mejor se adaptan a aquellos que buscan algo parecido a Windows. Además, tiene integrado Zorin un software de proyectos, además de una suite que es compatible con MS Office.
Como ha podido leer, empezar con buen pie en un sistema operativo Linux es más sencillo de lo que parece. A partir de los consejos que os hemos dado ya podremos ser nosotros los que decidimos que tenemos que hacer, que instalar o desinstalar o como gestionar el sistema operativo.
Con todo ello también vamos a poder probar las principales distribuciones que hay ahora mismo, aunque hay muchísimas más.

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