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Después de un año convulso y, sobre todo, tras una semana muy caldeada en la Asociación de Futbolistas Españoles la pregunta que todo el mundo del fútbol se hace en estos momentos es: ¿Y ahora, qué? Dentro de AFE lo tienen claro, continuar con el trabajo que el sindicato está realizando a todos los niveles en un momento crucial (ERTE, rebajas salariales, teléfonos,… ) una vez que David Aganzo su presidente, ha logrado recomponer su Junta con los nombramientos de Marrero (Fuenlabrada) y Javi López (Villarrobledo) y ha enderezado su dañada figura a raíz de la confesión de un extrabajador como Antonio Saiz a cusándole de cohecho. En la oposición hay más debate. Por un lado, están los rebeldes de la Junta (Jesule, Xavi Oliva, Queco Piña y Armando Lozano), que continúan adelante con su plan de recolección de firmas para promover en un segundo intento o otra moción de censura. Y por otro, Morientes y los que intentan convencerle de una gran parte del fútbol español estaba reclamando que diera el paso al frente como hombre de consenso.
Los tiempos a corto plazo en esta guerra civil en el sindicato los marcarán los críticos con Aganzo. En los estatutos de AFE no existe ningún artículo que especifique la posibilidad de una moción de censura. Sí recoge la opción de que si el 10% de los afiliados (ya hay casi 11,000) solicitan la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria, pueden . como un punto más en el orden del día la votación para la dimisión del presidente actual con el objetivo de que se convoquen unas elecciones . A ellas podrían concurrir cuantos candidatos lo deseen siempre que cumplan con el reglamento. Esta es la vía que la Junta Paralela que ya está organizada desde agosto, con Xavi Oliva como líder el verano pasado y que no pudo concretarse. Presentaron 1.107 firmas pero 493 de ellas fueron invalidadas por defectos de forma o debido a que al final se revocaron porque algunos han pasado atrás. Ahora, la intención del bable sublevado es volver a la carga. De hecho, ya está recogiendo firmas. La recolección podría terminar de concretarse y oficializarse en el momento en el que las fases de la desescalada podrían afectar a los interesados visitar los diferentes vestuarios con la intención de aglutinar todos los apoyos posibles para que no vuelva a aparecer hace diez meses.
Si esto ocurrió la Junta de AFE 30 días por delante para estudiar y analizar cada firma, con un notario de por medio. Después de hasta hasta otro mes más de plazo según los estatutos, para convocar esa Asamblea Extraordinaria. Por lo tanto, si los eventos se precipitan ya, esa cumbre se podría celebrar a finales de julio. Nunca antes. Ahí, cualquier punto del orden del día se aprobaría o se denegaría por mayoría simple, como siempre. Si la petición de comicios saliera adelante el proceso electoral podría desarrollarse en agosto, aunque con los tiempos de reclamaciones y demás, todo hace que no llegue a ser nada. En caso de no prosperar esta especie de moción de censura, Aganzo podría continuar como presidente de AFE hasta junio de 2021. Entonces, sí, dimitiría protocolariamente para convocar elecciones. Y sería entonces cuando el actual dirigente decidiera si presentarse a la reelección, mientras que la oposición debería aclarar si se presenta unificada con Morientes a la cabeza o si, en caso de que no espere hasta entonces, es Xavi Oliva o incluso Queco Piña el candidato.
Cada protagonista de esta historia está haciendo sus averiguaciones y análisis durante este fin de semana sobre qué ha pasado en los últimos días. Más que nada porque la aparición en escena de Morientes ha descolocado a todos. Una mayoría pensaba que, por el hecho de ser actualmente Embajador de LaLiga, se sintió de un movimiento de Tebas en la sombra en sus planos por arropar a Casillas rumbo a la Federación. Sin embargo, las llamadas el jueves de Morientes a miembros de la oposición a Aganzo que guardaban estrecha relación en el pasado con Rubiales, han pensado que la jugada gozaba del de la Federación. El propio exdelantero del Madrid ya dejó claro que él es independiente y ayer confirmó un AS que está pensando todo “con tranquilidad y perspectiva”. Su idea es que todo esto se resuelve “con un proceso corto para no agravar la desunión” del futbolista. Y eso, es difícil.
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