Les cuento todo esto porque habitualmente escribo sobre los pros de las nuevas tecnologas (no es un tema que me obsesione sino un tema del que no podemos prescindir), sin embargo reconozco que a veces tengo la sensacin de estar dando pasos haca atrs. Tenemos drones que vigilan si hablamos por telfono cuando estamos al volante, que son capaces de fotografiarnos para que nos enven la sancin correspondiente y sin embargo, cuando aparco el coche en zona azul todava tengo que trasladarle unos cuantos metros hasta una maquina que a veces funciona y otras no, tengo que meter una moneda, desandar lo andado haga fro o calor, tenga prisa o no la tenga, y al final tengo que colocar un papelito de forma estratgica y visible para que no me multen. Me parece arcaico este sistema de pago que seguramente solo gusta a los perros que se hacen pis en la mquina en cuestin y a sus dueos que les permiten impunemente hacerlo.
Si a lo arcaico del sistema le sumamos los euros que pagamos de ms (porque la mayora de las veces, acaban cobrando dos veces por el mismo servicio prestado en el mismo lugar y durante el mismo perodo de tiempo), ya pueden surcar nuestro cielo los drones que nos harn falta siglos para deshacernos del material que va quedando obsoleto.
En otras ocasiones no es que retrocedamos sino que no avanzamos: basta ver en la zona de llegadas de los aeropuertos a los guas con el cartel en mano de Mr. Bean por poner un ejemplo. Me llama la atencin que siendo como somos, capaces de llegar a cualquier restaurante del mundo utilizando google y el robot que nos gua con el simple gesto de introducir el nombre del lugar y nuestra ubicacin y en cambio resulta que no sabemos encontrar a nuestro chfer o gua en un aeropuerto en el trayecto que discurre entre la pista de aterrizaje y la salida.
Este desfase entre el asombroso avance tecnolgico y digital por un lado y algunos rudimentarios y arcaicos sistemas que seguimos utilizando con absoluta naturalidad me divierte, no puedo negarlo.