Este 2022 se antoja interesante para todos los usuarios de PC gracias a que Intel y AMD están creando los mejores procesadores de portátiles jamás construidos: gran potencia, eficiencia brutal y gráficos integrados de primer nivel. Ha llegado la generación Ryzen 6000 dispuesta a vencer a Alder Lake.
AMD presentó ayer sus nuevos procesadores móviles Ryzen 6000, conocidos como Rembrandt. La compañía afirma que estos chips ofrecen un verdadero salto generacional en cuanto a potencia y eficiencia, junto con la mejora de la GPU integrada, la cual era la pata coja de AMD hasta ahora.
El silicio elegido para construir la arquitectura Rembrandt está construida en 6 nm, siendo elegida la fabricación N6 de TSMC que aprovecha la litografía EUV.
combinación de Rembrandt una CPU de 8 núcleos y 16 hilos basada en la nueva microarquitectura Zen 3+ con una nueva GPU de gran tamaño basado en la arquitectura gráfica RDNA2con soporte de trazado de rayos en tiempo real, un controlador de memoria DDR5 + LPDDR5 y compatibilidad PCI-Express Gen4.
La mayor inversión en ingeniería en los Ryzen 6000 es su rediseño de la gestión de la energía, que aprovecha en gran medida el power-gating (en contraposición a la potencia bruta).
Todos los componentes principales del procesador, incluidos los núcleos individuales de la CPU, las unidades de cálculo individuales de la GPU, los controladores de memoria y el controlador de la pantalla, pueden ponerse en reposo a través de la conmutación de energía.
Esto permite que el procesador aproveche oportunidades de fracciones de segundo dentro de su uso normal para poner en reposo determinados componentes. En esos segundos se salvarán cantidades importantes de energía.
Estas siestas energéticas, como se denominan en Tech Power Up, tienen un efecto multiplicador en la eficiencia energética, y AMD afirma que la duración de la batería ha mejorado con gran.
La optimización energética de Rembrandt se consigue adoptando un enfoque de cinco vertientes. El primero es la mejora de la eficiencia energética obtenida con el cambio al proceso de 6 nmque supone un aumento de la densidad de transistores de aproximadamente el 18%.
El segundo es la optimización de la microarquitectura de la CPU, con un control de potencia muy preciso de los núcleos individuales dentro de la CPU.
La tercera incluye la optimización de la energía a nivel del SoC, que introduce varios planos de energía nuevos y una división profunda de los componentes que permite apagar prácticamente todos los componentes redundantes/escalables cuando no se necesitan.
La cuarta es la optimizar un nivel de firmware. Ahora el sistema tiene una mayor interactividad con el sistema operativo para entender la naturaleza de la demanda de rendimiento.
Y, por último, con respecto a la plataforma. AMD va a trabajar con los fabricantes para elegir los componentes más eficientes del mercadolo que se unirá a la tecnología AMD Advantage.
Con todos estos pasos y avances, AMD asegura haber obtenido el mayor rendimiento por vatio de su historia, venciendo con facilidad a la 12ª Gen de Intel, la llamada Alder Lake.



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