
El nido del kau: Yucatán Seguritech
Sin la menor intención de conocer el trasfondo de la millonaria deuda, pues parte de ella se quedó en sus bolsillos por la vía del soborno, los diputados locales aprobaron el empréstito de $2,620 millones. Viene ahora la segunda etapa de “Yucatán Seguro”.
Lástima que los diputados locales no leyeron el reportaje que la revista Proceso publicó el 11 de febrero de 2018, en su edición 2154, sobre Grupo Seguritech. Ahí se detallan los contratos por miles de millones de pesos que esa empresa obtuvo sin licitación alguna, en Sinaloa, Estado de México y Ciudad de México, así como las denuncias por las irregularidades en sus contratos, los incumplimientos y fallas de sus equipos.
Hace tres años, en Guanajuato, un gobernador emanado del Partido Acción Nacional, Miguel Márquez Márquez, anunció con gran despliegue propagandístico un proyecto idéntico a “Yucatán Seguro” para adjudicar de manera directa a Grupo Seguritech un contrato de $2,727.893,413 pesos, en la compra de cámaras, drones, arcos detectores y botones de pánico, sin que la empresa informara el precio unitario por los dispositivos. Cuando terminó su administración, el panista dejó el año pasado a Guanajuato sumido en la total violencia, el millonario gasto en tecnología de punta no sirvió para nada.
En enero de 2018, en la Asamblea Legislativa de Ciudad de México, un diputado de Morena, José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, solicitó al entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, un informe sobre el contrato suscrito con la empresa Seguritech, relativo a la adquisición y sustitución de equipo de videovigilancia para el C5, pese a que esa empresa tiene un largo historial negro, en al menos 20 estados del país, por venderles en secreto, a precios exorbitantes sus equipos y de ser incumplida.
Aunque sus resultados son severamente cuestionados desde hace al menos dos años a nivel nacional, Grupo Seguritech mantiene ganancias con millonarios contratos secretos como “Yucatán Seguro”, mismos que con el paso del tiempo han derivado en solicitudes de auditorías, por la manera discrecional en la que fueron asignados.
Creada en 1996 como pequeña empresa que vendía alarmas vecinales y botones de pánico, hoy busca lanzar satélites con un telescopio con lente de alta tecnología para dirigirlo hacia dónde se quiera ver y apreciar lo que ocurre en tierra. Su fundador es el empresario Ariel Zeev Picker Schatz, quien posee el 51% de las acciones. Tenía como socios al general retirado Gonzalo Miguel Adalid Mier, quien falleció en 2013 y detentaba el 30%; el 19% restante son de la Notaria Pública Alicia Rebolledo Terrazas.
A 23 años de su creación, la firma cuenta con recursos para ofrecer vehículos blindados, helicópteros, aviones, servicios de telecomunicaciones, arcos carreteros de seguridad, lectoras de rostros, lectoras de placas de vehículos, rayos x, drones, vigilancia satelital, aviones deportivos adaptados para el espionaje y hasta sistemas de metrología para la Conagua. Este año anunció su presencia en Colombia.
Es la encargada de proveer alta tecnología a los llamados C5 (Centros de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad) en 20 entidades del país. Dio el gran salto de la mano de la guerra contra el narcotráfico, decretada en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
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