Haití
La nación isleña está ubicada en una zona del Atlántico especialmente vulnerable a los huracanes. Si bien los científicos desconocen muchos aspectos de cómo afecta el cambio climático a los huracanes, varios estudios han sugerido que aumenta su frecuencia e intensidad por el cambio climático.
Haití es un país especialmente pobre. Recuperarse de los desastres naturales y afrontar los próximos supone un gasto al que le cuesta hacer frente.
Por qué la lucha contra el cambio climático puede ser una de las grandes oportunidades de inversión de las próximas décadas
Y como el paisaje es escarpado y montañoso, el terreno está especialmente expuesto a derrumbes.
Pero además, Haití se verá afectada por la subida del nivel del mar, lo que podría llevar a afectar a los cultivos agrícolas podría contaminar el agua potable.
Yemen
Yemen se ha enfrentado a hambrunas, saneamiento deficitario y falta de agua potable desde que estalló la guerra civil en 2015, un conflicto que además se llevó cientos de miles de vidas por delante. Según los datos de Naciones Unidas, 1,6 millones de niños en Yemen viven con malnutrición en 2019. Y es que según la organización, las hambrunas actuales son el resultados de conflictos armados agravados por catástrofes naturales.
Pero no sólo eso, resulta que la malaria comienza a convertirse en una enfermedad endémica de Yemen ayudada por las altas temperaturas. La subida del nivel del mar y la escasez de agua potable potenciarían los riesgos del cambio climático sobre el país.
Kiribati
La isla podría verse inundada por completo en las próximas décadas y, por ello, ha comprado 20,2 kilómetros cuadrados de tierra en Fiji para reubicar a sus habitantes si fuera necesario. Y es que la isla se encuentra a tan sólo 1,8 metros sobre el nivel del mar lo que implica que la subida del nivel del mar podría llevarla por delante.
Así es que la isla ha empezado a plantar manglares y construir muros de contención para el mar. Además la subida del nivel del mar podría contaminar el agua potable de la isla así como dañar un suelo que es fértil para la agricultura. El cambio en los océanos podría llevar a cambiar la estructura de los arrecifes de coral y cambiar la vida marina, teniendo en cuenta que la pesca es una actividad crucial para la zona.

Deja una respuesta