La Antártida se vuelve rosa por un fenómeno que tuvo lugar hace 7 meses, a 7.000 Km de distancia | Vida

Todo en nuestro planeta está interconectado, y estas espectaculares fotografías de la Antártida en plena «noche» lo demuestran.

En esta epoca del año los escasos habitantes de la Antártida, en el Polo Sur, debe vivir en una noche eterna. pero hoy los cielos son anaranjados, y el reflejo en el hielo y la nieve hacen que la Antártida se ve rosa.

«Por lo general, en pleno invierno, la Antártida está casi siempre a oscuras, excepto por un ligero crepúsculo hacia el mediodía que hace que el horizonte sea débilmente visible en buenas condiciones«, explica el científico Stuart Shaw, autor de las fotografías, que actualmente trabaja en la Base Scott de Nueva Zelanda en la Antártida.

Pero un fenómeno que solo se da una vez cada mil años, y que ha ocurrido a 7.000 Km de distancia, ha convertido los cielos y la nieve de la Antártida en un espectáculo digno de contemplarse. Las fotos que ves aquí, están sin retocar:

«Este año se nos presentó todo un espectáculo, que hizo que la mayoría del personal de la estación cogiera las chaquetas y saliera corriendo con sus cámaras para ver los impresionantes colores. Lo creas o no, tampoco editó estas fotos, son más o menos como las vimos. Es increible«.

¿Qué es lo que ha ocurrido para que la Antártida se vuelva rosa? Un fenómeno que solo se repite una vez cada mil años, que tuvo lugar hace 6 meses, a 7.000 Km de distancia: la erupción del volcán Hunga Tonga.

Este volcán situado en el Archipiélago de Tonga, literalmente explotó de súbito el pasado 15 de enero, creando un hongo de cientos de kilómetros, y una explosión que se escuchó a 9.000 Kilómetros, en Alaska. También dejó un tsunami que sacudió China, Estados Unidos y Sudamérica, provocando 2 muertos en Perú, a millas de kilómetros. Alrededor del volcán se generaron 400.000 relámpagos.

Los científicos considerando que una explosión así no ocurriría en la Tierra desde hace por lo menos 1.000 años. Y sus efectos, siete meses después, aún son visibles.

Estos cielos anaranjados de la Antártida, y sus reflejos rosahijo producto de los aerosoles lanzados por el volcán a la estratosfera. Estos aerosoles se han ido moviendo por toda la Tierra, produciendo efectos similares en Nueva Zelanda. Y ahora han llegado a la Antártida.

Dichos aerosoles distorsionan la luz, produciendo estos efectos de luces y colores que nunca se habían visto en uno de los lugares más aislados del planeta.

Un fenomeno que nos demuestra ¿Cómo estamos todos conectados entre sí? cuando hablamos de fenómenos naturales y sus efectos. Y casi siempre, mucho más de lo que imaginamos.

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