
Si algo queda claro es que las unidades SSD son mucho más veloces y que consumen menos energía que los discos duros de toda la vida.
Pero también es cierto que hay ocasiones en las que no duran el tiempo que se les estima, que es de siete a diez años, lo que provoca que empiecen a dar fallos síntomas de que no todo está funcionando como debería.
Para que todo esto no te pille por sorpresa y puedas estar preparado ante cualquier imprevisto medianamente grave, lo mejor es saber cómo puedes identificar que algo no está bien, que es exactamente lo que te vamos a contar.
Índice de contenido:
¿Qué es exactamente un SSD?
El SSD es un tipo de unidad de almacenamiento que en su funcionamiento no va a notar diferencia alguna con los discos duros (salvo por su velocidad), pero que utiliza una tecnología diferente a estos.
Las SSD use memorias de tipo flash para almacenar toda la información, al estilo de las unidades USB, con la diferencia de que el acceso se hace por medios digitales.
Por esto mismo las unidades de estado sólido (SSD) son tan veloces, porque no tienen que buscar datos en un disco giratorio como ocurre en los discos duros tradicionales.
La gran ventaja de los SSD con respecto a los discos duros que hemos utilizado toda la vida es la velocidad en leer cualquier tipo de dato, puesto que es instantaneo.
Pero también destacan porque su consumo de energia es menor y porque su vida util es mas longeva al no contener tantas piezas móviles.
¿Por qué fallan?
Como te hemos contado los SSD no tienen tantas piezas móviles como un disco duro, pero sí que requiere de un condensador y fuente de alimentacion, dos componentes susceptibles a dar algún tipo de fallo.
Otro de los problemas de las SSD es que tienen ciclos de lectura y escritura limitados, al igual que le ocurre cualquier tipo de memoria flash. Esto es algo que en un principio no debería preocuparse. Puesto que la SSD debería durar muchos años, más del o que te debería durar incluso el ordenador.
De todas las formas, aunque lleguemos al final de estos ciclos, no habrá problema, puesto que los datos nunca se perderán, siempre se podrían copiar en un nuevo SSD.
¿Cómo podemos comprobar un SSD?
La mejor manera de saber si nuestro SSD está funcionando correctamente es instalar un software que calcule las velocidades del mismo.
Es decir, si conocemos la velocidad a la que debería funcionar el SSD, al pasarle un programa de monitoreo de la SSD, este nos dirá cuál es su velocidad real. Si vemos que la diferencia de rendimiento es mucha, es que algo puede estar ocurriendo.
Para usuarios de Windows los mejores utilizan CrystalDisMark y para aquellos que tienen macOS pueden saber la velocidad del SSD con Smart Reporter.
Además de la velocidad, que es el síntoma más claro, también existen otros que te vamos a contar.
Bloques defectuosos
Seguramente alguna vez te ha ocurrido que un disco duro tenga sectores defectuosos, pues bien, en las SSD lo que hay es bloques defectuosos.
Por culpa de ello se puede dar el caso de que el ordenador intente leer o guardar algo, y después de un tiempo bastante más largo de normal, resulta que da un fallo y no termina la tarea.
Cuando un bloque está defectuoso suele dar los siguientes síntomas:
- Un archivo determinado no se puede leer ni escribir.
- Puede ocurrir que una aplicación en concreto se congele al iniciarla y fallar de manera continuada.
- Cuando intentamos mover archivos tenemos errores continuamente.
- Toda la lectura y funcionamiento de archivos se ha vuelto mucho más lento.
Si notas algo de este tipo lo mejor que puede hacer para corroborarlo es instalar un software de monitoreo como Hard Disk Sentinel, para que te indique fehacientemente si hay algún tipo de error.
Es un programa muy fácil de usar y solo tendrás que instalarlo para ver todos los datos que te ofrece.
Error en archivos
Cuando tenemos un error continuado en ciertos archivos eso puede significar que algo está ocurriendo en la SSD.
Puede ocurrir que el sistema detectar el bloque que no funciona bien mientras está escribiendo y automáticamente se niega a escribir datos en ese espacio. Si esto ocurre, lo mejor será guardar los datos en otra ubicación o recurrir a la nube si es necesario, reiniciando el ordenador y volviendo a probar.
Tambien puede pasar que el sistema lo detecte después de escribir, lo que hará que no lea más ese bloque. Este error suele acarrear la pérdida de la información de sea block. Sí que se puede utilizar métodos para recuperar datos fallidos, pero pocas veces se obtiene un resultado satisfactorio, al menos a nivel de usuario.
Sistema de archivos se debe reparar
Si recibimos un pantallazo azul en el que nos aparece un error al arrancar el ordenador, puede deberse a que no se cierre bien el sistema cuando apaguemos el PC, a que los bloques defectuosos salgan al arrancar oa que haya un problema en el puerto del conector.
Pese a la espectacularidad del error, en principio o es demasiado preocupante, puesto que tanto Windows como macOS ya integran herramientas especializadas en resolver este tipo de problemas con el sistema operativo.
De todas las maneras es recomendable, por si acaso, realizar una copia de seguridad de vez en cuando para prevenir cualquier tipo de pérdida en la recuperación de estos datos si tenemos un error de ese tipo.
Fallos al arrancar continuo
Si cada vez que arrancamos el ordenador tenemos un error, pero luego nos deja funcionar sin problemas, puede ser un síntoma de que la SSD se está agotando.
Lo mejor es volver a ejecutar una herramienta de diagnóstico como la que te hemos mostrado antes y ver si todo funciona correctamente. Si no es así, lo mejor será hacer una copia de seguridad de nuestro SSD, después probar a formatearla y reinstalar Windows.
Si continúa el problema, mejor deberíamos pensar en cambiar nuestra unidad de estado sólido.
El disco pasa a ser de solo lectura
Aunque es un error bastante raro, puede darse cuenta del caso de que el disco únicamente nos permita leerlo y no deje que se guarde ningún tipo de dato en ella, significará que la unidad ha muerto, por lo que habrá que formatearla y ver si así se arregla o cambiarla directamente.
Lo mejor es que aún se puede leer, lo que hará que podamos recuperar todos los datos que necesitemos. A partir de ahí podemos probar a formatearla e intenté ver si vuelve a funcionar porque fuera un error puntual o meter todos los datos que necesitemos en una nueva SSD.
Con todo lo que te hemos contado sabrás que los síntomas pueden dar tu SSD antes de que pueda dejar de funcionar, aunque, como ya te hemos dicho, duran muchos años, tanto que en la mayoría de las ocasiones son más longevas que el propio ordenador.

Deja una respuesta