
El sol y el calor pueden ser enemigos de la conducción, por eso desde la DGT han lanzado sus recomendaciones para este verano.
El calor eleva la temperatura dentro del vehículo y puede alterar la capacidad del conductor, causarle fatiga, aumentar su nerviosismo, producir tensión … y hasta agresividad. Tanto la Dirección General de Tráfico como nosotros deseamos que tengáis unas vacaciones en paz y por eso os recomendamos que apliquemos el truco que da la DGT para evitar problemas con el calor en el coche.
Está relacionado con la temperatura ideal que debemos mantener en el habitáculo de nuestro coche: debe estar entre 21 y 23 grados. No en vano, conducir con más de 30 grados provocando que los errores al volante aumenten un 20%. A esto, la DGT agrega que debemos regular el aire acondicionado o el climatizador antes de ponernos en marcha y no mientras conducimos. Por ello, tome nota de las siguientes recomendaciones:
- Airea el vehículo: baja las ventas para que salga el aire caliente que se ha concentrado en el interior y para intentar equilibrar la temperatura.
- Rejillas: colócalas bien, es decir, las centrales apuntando hacia arriba para que el aire circule y se refrigere todo el habitáculo y las laterales orientadas a las ventas. Lo que hay que evitar es lo que apunten directamente.
- Cuidado con la potencia: debes poner en marcha estos sistemas de forma gradual, de menos a más.
- Aire caliente: cuando te pongas en marcha, lo normal es que el aire que vende mar caliente. Por ello, grabe los primeros metros con las ventas abiertas para que salga cuanto antes y cuando tome notas que comience a ser más fresco, ciérralas y sube la intensidad del aire acondicionado o del climatizador para conseguir la temperatura ideal.
Consejos para conducir en verano
Este no es el único consejo que podemos seguir cuando los termómetros cambian a subir. Hay algunas precauciones complementarias que podemos adoptar para evitar los efectos adversos de las altas temperaturas dentro del coche:
- Evita las horas de más calor: programa tus desplazamientos a primera o última hora ya que así no tendrá que conducir en los momentos de mayor temperatura. fruta) y bebe con frecuencia sin esperar a tener sed.
- Comer: es conveniente ingerir alimentos ligeros y ricos en proteínas y vitaminas. Evita las comidas grasas.
- Descansos: para cada 200 kilómetros o cada 2 horas para hidratar, airear el vehículo y relajarse. Intenta dejar el coche a la sombra.
- Fatiga: si notas síntomas de fatiga o somnolencia, para inmediatamente para descansar o dormir.
- Motor: vigilancia la temperatura para que no se caliente en exceso.
Este artículo fue publicado en Autobild por Elena Sanz Bartolomé.

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