Los momentos más dignos de pausa en Deadpool

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A pesar de sus constantes bromas, Wade Wilson tiene una de las historias de fondo más brutales en las películas de superhéroes. En flashbacks de «Deadpool», vemos a Wade siendo diagnosticado con cáncer. Lo vemos probar un tratamiento tras otro para detener la enfermedad mortal, pero ninguno de ellos resulta efectivo. La única esperanza reside en un procedimiento experimental ofrecido por una organización turbia.

Después de que Wade accede a formar parte del programa de la organización, descubre que no está siendo tratado por su condición. Más bien, el programa, encabezado por Francis, también conocido como Ajax, quiere sacar a relucir las supercapacidades mutantes latentes de Wade al someterlo a todo tipo de espantosos escenarios de tortura que obligarían a su cuerpo a actuar y protegerse provocando una supermutación.

Por lo tanto, Wade se ve obligado a someterse a un procedimiento terriblemente doloroso tras otro. Es golpeado, quemado, asfixiado y regularmente llevado al borde de la muerte solo para resucitar en el último momento. Todo esto conduce a una de las escenas más inquietantes en cualquier película de superhéroes, cuando otra ronda de asfixia hace que la piel de Wade se vuelva sin pelo y profundamente picada, dándole al personaje su clásica apariencia espantosa de los cómics.

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