¿Pagarías 15.000 euros por nada? Logran vender una escultura inmaterial que te va a dejar alucinado | La vida

¿Pagarías 15.000 euros por nada? Logran vender una escultura inmaterial que te va a dejar alucinado | La vida 2

El artista italiano Salvatore Garau ha logrado vender su última obra a 15.000 €, y lo mejor de todo, es que su obra no existe, al menos, a simple vista.

El arte es sorprendente, cambiante, ya veces también inimaginable, y si pensabas que se han estado pagando miles y miles de euros por obras de arte que tampoco te han convencido mucho, quizás te sorrendas al saber que hay un artista italiano que vende obras inmateriales (invisibles) por altas cantidades económicas, la última por 15.000 €.

Hablamos de Salvatore Garau, y es probable que te suene de alguna aparición en los telediarios, porque es posiblemente uno de los artistas de obras inmateriales más famosos del planeta, y tras su polémica representación (invisible) del “Buda en contemplación» que “estuvo” en medio de la plaza della Scala de Milán, ahora lo ha vuelto a repetir con “Io Sono”, otra obra que nadie puede ver, pero que el artista asegura que existe.

Pues su nueva obra invisible o inmaterial se vendió el pasado 18 de mayo en una subasta organizada por Art-Rite de Milán, con un precio de salida de 6000 €, pero se acabó vendiendo por nada menos que 15.000 €, según comentan en interestingengineering.

Lo que se lleva el máximo pujador es, básicamente, nada, eso sí, algo puede tocar, en concreto un bonito certificado de autenticidad y garantía de la obra, una obra invisible que debe instalarse en un recinto dentro de una habitación libre de cualquier construcción, y en su centro debe colocarse esta escultura invisible, en un espacio de 150x150cm, y marcado con cinta en el suelo.

Para promocionar su obra, Salvatore apela a la filosofía ya la religión: “El vacío no es más que un espacio lleno de energía e incluso si lo vaciamos, según el principio de incertidumbre de Heisenberg, el vacío tiene un peso. Por lo tanto, tiene una energía que se condensa y se transforma en partículas, que está en nosotros. Después de todo, ¿no damos forma a un Dios que nunca hemos visto?«

Una estudiante de arte japonesa ha encontrado otra utilidad a las cajas de Amazon: crear increíbles y detalladas esculturas de cartón.

Y, como dijimos, no es la primera vez que vende una obra inmaterial dado que ya expuso su obra “buda en contemplación” en medio de la plaza della Scala de Milán, un espacio señalado con cinta en el suelo, y que todo el mundo podía contemplar, o más bien imaginarse su presencia.

Esto viene a demostrar, que el arte es totalmente subjetivo, y que para ciertas personas esta escultura es totalmente invisible y por lo tanto no vale nada, pero hay otros que son capaces de pagar hasta 15.000 € por eso, aire, o nada.

Tanto el vídeo de la noticia como la imagen principal es de su obra «Buda en Contemplación», porque de su recientemente vendida «Io Sono» no hay «nada», pero aseguran que existe.

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