El experto italiano Andrea Renda alertó este jueves durante una conferencia en Montevideo sobre los problemas de la tecnología digital y cómo esta puede «reemplazar la decisión humana» de una manera «que no se puede anticipar».
Así lo aseguró durante un diálogo con Efe, en el que remarcó los «problemas de empleo» que esta puede generar, sobre todo con la «sustitución» de los trabajadores por las máquinas y los robots.
«Eso se tiene que solucionar como problema, porque si no la tecnología va a ser dominante y el mundo del trabajo se va a quedar sin empleo», subrayó.
Asimismo, el experto apuntó que existe una complicación en la «competencia» que tienen algunos países como Estados Unidos y China por «llegar a un nivel tecnológico más avanzado que otros», hecho que consideró desequilibrado con la parte social y la medioambiental.
«Para mí, el desafío de verdad sería utilizar la tecnología como herramienta, no como objetivo», puntualizó.
Desde su punto de vista, la forma correcta de usarla sería de manera «antropocéntrica», es decir, «que sea una tecnología que se utilice para soportar, apoyar al hombre con su creatividad, para solucionar y para simplificar las actividades» que hacen los humanos.
Finalmente, Renda comentó que si los acuerdos como el que firmaron la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) pueden traducirse en una «cooperación para utilizar la tecnología para el desarrollo sostenible», eso sería «muy importante».
Por su parte, el embajador de la UE en Uruguay, Karl-Otto König, afirmó que la revolución digital y la industria 4.0 tienen «efectos comparables a los de la primera revolución industrial de los siglos XVIII y XIX».
«El mundo digital entró en nuestra vida tan rápida y profundamente que casi no nos dimos cuenta cuando pasó», remarcó.
De acuerdo con esto, el diplomático señaló que, poco tiempo atrás, se grababan las canciones sobre casetes, los mecánicos moldeaban los automóviles «a pura fuerza» y los cables diplomáticos se enviaban desde una máquina de escribir, mientras que ahora se construyen casas con impresoras 3D y se piden taxis con un clic.
Sin embargo, König apostilló que para él aún faltan «reglas globales», hecho que lleva a que algunas empresas sean dueñas de los datos personales de las personas.
«El nuevo reglamento europeo para proteger los datos personales es para mí solo un primer paso, otros son necesarios», concluyó.
EFE
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