La mayoría de los empresarios no esperábamos que AMLO ganara: Gustavo De Hoyos

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«La comunicación del Presidente e con las organizaciones del sector privado está rota por completo y hay un clima de estigmatización hacia las organizaciones empresariales ”dice Gustavo de Hoyos (1966, Monterrey) en entrevista con SinEmbargo .

El presidente de la Coparmex organismo que representa a más de 36 mil empresas en todo el país, admite que la mayoría de los empresarios esperaban que López Obrador no ganara la Presidencia porque tenía antecedentes de la era de su visión con el sector privado, pero al ver su arrolladora victoria (30 millones de votos o 53.1 por ciento) electoral indicaron: “borrón y cuenta nueva”.


En los 18 meses que lleva A Manuel López Obrador en la Presidencia tuvo una relación ambigua con el sector empresarial: Por una parte llama «empresarios responsables» a Carlos Slim Helú (dueño de Grupo Carso), Alberto Baillères González (Industrias Peñoles y Grupo Palacio de Hierro) y Germán Larrea Mota Velasco (Grupo México), y por el otro polemiza con Carlos Salazar Lomelín (presidente del Consejo Coordinador Empresarial) y Gustavo de Hoyos, a quienes ha señalado abiertamente como parte del supuesto «Bloque Opositor Amplio» (BOA).

«El Presidente es un mentiroso sistemático, malicioso y contumaz. Ha señalado reiteradamente que en mi caso tengo una aspiración de ser candidato a la gubernatura de mi estado. Es evidente que esta versión del BOA es una creación fantástica del entorno inmediato del Presidente ”, asegura De Hoyos, quien hace votos para que el presidente entienda que los empresarios son aliados y no enemigos. « No tenemos ninguna situación personal de confrontación o de ser detractores sistemáticos «.


El Presidente es un mentiroso sistemático, malicioso y contumaz. Ha señalado reiteradamente que en mi caso tengo una aspiración de ser candidato a la gubernatura de mi estado. Es evidente que esta versión del BOA es una creación fantástica del entorno inmediato del Presidente «
GUSTAVO DE HOYOS, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex)

–El próximo 2 de julio se mantienen dos años de que el presidente ganara la elección presidencial y haciendo un balance desde el sector empresarial, ¿cómo ha sido la relación empresarios-gobierno?

–Ha sido muy mala ya veces muy altamente conflicto de la relación. Es evidente que hoy está en su peor momento. La comunicación del Presidente con las organizaciones del sector privado está rota por completo y hay un clima de estigmatización por parte del Presidente hacia las organizaciones empresariales, de tal manera que se ha vuelto cada vez más complicada. Sí se mantiene la comunicación con las áreas sustanciales de su Gobierno, tal vez con las que peor comunicación se tiene con las entidades del sector energético porque tam bién las medidas han sido las más dañinas. Con algunas personas de su Gabinete inmediato, como es el caso de su Jefe de Asesores, Lázaro Cárdenas, su vocero jurídico, Julio Scherer y el jefe de la Oficina de Presidencia, Alfonso Romo Garza, la relación es fluida, cotidiana, cordial, pero al fin de cuentas las decisiones las toma el presidente.

–Cuando López Obrador ganó la Presidencia de México, ¿qué esperaban de él como gobernante ?, ¿cómo veían ustedes que tendrían la relación?

–La alcalde parte de los empresarios esperábamos que no ganara, para decirlo con toda claridad, porque teníamos claros antecedentes de cuál era su visión con el sector privado y desde que fue candidato mandó mensajes de poca cordialidad. Desde entonces, esto es algo que yo lo digo en primera persona, primero nos encontramos apostados por la democracia y una vez que fue el candidato triunfante dijimos 'borrón y cuenta nueva' para tratar de iniciar una relación como un presidente electo y constitucional.

Como Coparmex buscamos cada acción de Gobierno que juzgamos y acompañamos o rechazamos por sus propios méritos. Es decir, cuando encontramos que hay temas que tienen que apoyar y acompañar lo que hemos hecho sin escatimar nada, y también cuando hemos visto que son propuestas contrarias al país lo hemos señalado. Obviamente lo que esperaríamos es tener muchos más temas en qué coincidir y acompañar y que las diferencias fueron más en los cómos no es los qués. No aspiramos a mantener un pensamiento monolítico o una visión diferente, pero sí a una convivencia propia de la democracia en donde el gobernante sabe que le conviene y que necesita el acompañamiento de todos los actores sociales como el sector privado, que moviliza el 80 por ciento de la economía del país y el principal creador de empleos.

–¿A qué se debe esta resistencia de los empresarios con la clase empresarial?

–Me parece que hay poco nivel de entendimiento sobre la importancia que tiene la contribución del sector privado, el presidente no comprende que todo lo que hace el gobierno al final de cuentas, o al menos la gran mayoría, tiene que ver con los impuestos que causan la gran mayoría de los particulares.

También creo que (el Presidente) tiene una filosofía antiempresarial, el Presidente recurrentemente degradado el papel de las organizaciones empresariales, de las grandes empresas, los confunde con actores p olíticos, y tal vez la marca más distintiva de este Gobierno es este autoritarismo 360, la falta de capacidad para procesar la crítica, y como el sector privado es el que puede clarificar sus posiciones cuando son diseños, porque esto nos ha generado el enojo presidencial.


Coparmex tiene la propuesta de Remedio Solidario y destaco en esta la de Seguro Solidario, que es donde no hay coincidencia con el Presidente. Hoy senadores y diputados de izquierda, líderes sindicales y organizaciones empresariales estamos hablando de la importancia que otorga un ingreso mínimo vital a todos los que perdieron su empleo, pero infortunadamente el presidente está negado a esta posibilidad. Nosotros pensamos que los desempleados de 2020 son un grupo vulnerable y no merecen el desprecio por parte del Presidente.

–El Presidente también tiene una serie de proyectos que pesan protestas continuas, yo refiero al Tren Maya , Dos Bocas y Santa Lucía, ¿qué opina de estos megaproyectos?

–El presidente no tiene que perder estos proyectos para poder otorgar apoyo a los trabajadores y la actividad económica, no son incompatibles. El Gobierno federal no lo creo El Presidente de la República, es una fortaleza que se creó tiene cuatro décadas, tiene los más bajos niveles de endeudamiento externo, se compara con otros países de la OCDE, o el mar tiene margen de maniobra para seguir con sus proyectos de infraestructura y enfrentar las medidas como las que hemos planeado, como Remedio Solidario.

Respeto a sus proyectos hay que destacar que hay una falta de un estudio de rentabilidad social para su ejecución. El único común denominador de estos proyectos es que se ubican en el sureste del país, pero claramente no tiene racionalidad económica. No me meto a discutir los impactos ecológicos porque lo caracteriza a la administración del Presidente López Obrador en materia de inversión pública es la falta de racionalidad en la toma de decisiones. Este gobierno se rige por el voluntarismo, por el dedito, por inspiración mañanera y no por la racionalidad en la toma de decisiones.

–El presidente lo ha señalado abiertamente como una de las personas que forman parte de este grupo que está planeando una estrategia para llegar al poder, ¿qué dice a estos señalamientos?

–El Presidente es un mentiroso sistemático, malicioso y contumaz. Ha señalado reiteradamente que en mi caso tengo una aspiración de ser candidato a la gubernatura de mi estado. No obstante que lo reiteró una y otra vez, él insiste en eso como un vehículo de descalificación. Es evidente que esta versión del BOA es una creación fantástica del entorno inmediato del Presidente. Lo que me parece perverso es que se usa el espacio público, porque es evidente que la mañanera no es un foro cualquiera, es el espacio por el cual se crea la política pública, donde se habla de salud y seguridad del país, el Gobierno no puede llevar a la principal tribuna del país un documento que llega sin autoridad cierta. Hay una gran responsabilidad en el ejercicio de difusión por parte del Presidente en este tema.


–Claro que sí, hay una gran preocupación. Hoy el Presidente es el principal agente nocivo para el desarrollo del país, cotidianamente está vulnerando las instituciones fundamentales para el desarrollo. Si hablamos de la certificación, nadie había dañado tanto el desarrollo económico del país como sus acciones, por ejemplo, podemos hablar de las consultas exóticas que pusieron fin al NAIM o la desinversión en Baja California de Constellation Brands, o las decisiones para truncar el desarrollo en el sector energético. Es un gobierno que se ha dedicado a atacar algunas de las bases fundamentales del país.

En mi caso se han producido mis complejas hacia el trabajo del expresidente Enrique Peña Nieto, pero en ningún momento se dio una posición de nivel autoritario ni mucho menos de distanciamiento como con el presidente López Obrador.

–¿Entonces ahorita no está interesado en algún cargo político?

–Lo voy a decir con preocupación: es una mentira maliciosa del presidente que no tiene otro propósito que descalificar a la Coparmex ya su presidente. Es falso que yo esté planeando ser candidato.

–¿En algún momento de este sexenio se podrá ver a los empresarios como aliados?

–Hago votos porque así sea sea , de hecho el que necesita tener un cambio de paradigma es el presidente. La mayor parte de los funcionarios del primer nivel tienen claro entendimiento de la importancia, desde luego lo que tiene Lázaro Cárdenas, Julio Scherer, Alfonso Romo, Marcelo Ebrard, la Secretaría de Economía, pero donde encontramos esta visión fundamentalista antiempresarial es en la persona del Presidente y en algunas áreas como la Secretaría de Energía. El país requiere que haya un acuerdo nacional para poder salir adelante de esta crisis, que no se la podemos lograr en sus orígenes al Gobierno, pero sí somos responsables de los efectos de una atención adecuada.

Nosotros vamos a estar siempre con una actitud positiva, apoyando lo que se debate de apoyar y señalando donde hay errores. El Presidente debe darse cuenta que muchas instituciones como la Coparmex, más allá de los desacuerdos del pasado, las buenas medidas de política pública siempre estaremos de su lado para empujarlas, así lo hicimos con la propuesta sobre la nueva cultura salarial, que empujamos junto con el Presidente para lograr un aumento salarial histórico en el país; también lo apoyamos en la propuesta para la conformación de la Guardia Nacional, así le reconocemos cuando adoptamos la ruta del T-MEC. Es decir, no tenemos ninguna situación personal de confrontación o de ser detractores sistemáticos, sino lo que la mayoría de sus decisiones han sido contrarias al país y por eso es que hemos tenido esos puntos de desencuentro.

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