Aunque le costó asumir el cambio de los Olímpicos para el 2021, Paola insiste en el propósito de trabajar para una medalla se mantiene y mientras está aislado para evitar el contacto de la COVID-19, continúa los entrenamientos para no perder la forma deportiva.
«Hago rutinas en la caminadora, con mancuernas, ejercicios abdominales, isométricos y trabajo la flexibilidad. Me estiro para cuidar la salud de la espalda y así me mantengo activa hasta regresar a la alberca» , apuntó.
Según la campeona, estar en casa ha tenido un lado bueno porque ha podido disfrutar de su hija de casi tres años algo que tiene pocas oportunidades de hacer cuando está en entrenamientos y competencias.
«Me lo paso increíble con la niña, hacemos manualidades, cocinamos, bailamos, cantamos; en el momento que empiezo a hacer ejercicios está conmigo. Se han vuelto diferentes los días», r eveló.
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